La ayuda solidaria de esta casa de salud, sus misiones internacionales y el Gobierno del Guayas, benefician a miles de niños de escasos recursos.
Redacción Guayaquil
Ricardo Koenig, director del hospital de niños “León Becerra”, espera que el apoyo dado por la Prefectura del Guayas “nunca se termine. Él, desde la oficina que ocupa en la casa de salud de la Benemérita Sociedad Protectora de la Infancia, propietaria del nosocomio infantil, cuenta una realidad que ha sido beneficiosa para cumplir con las misiones médicas que ayudan a palear el dolor de las personas de escasos recursos económicos.
Koenig llegó hace 11 años al Becerra y desde ese entonces está al frente de la entidad creada hace mas de 100 años, con el objetivo de servir a la comunidad sin fines de lucro.
Recuerda que el Cabildo de Guayaquil también ha sido colaborador con la casa de salud. “Pero este año la prefecta Susana González se acercó y conoció lo que nosotros hacemos y nos ha venido brindando el apoyo económico, porque si bien las cirugías que hacemos son gratuitas,el padre de familia no mete la mano a su bolsillo, ni al entrar ni al salir del hospital. Todo corre por cuenta nuestra y no significa que la cirugía no cueste, tiene un costo, toda la hospitalización, los quirófanos, la medicina, los insumos, el personal, todo esto tiene un costo que el paciente no lo paga”, detalló.
Le metió corazón
También explica que “la prefecta González está ayudando y quiero destacar algo que hace la diferencia, ella le ha metido corazón a esto. Participa, visita a los niños, se sensibiliza con la otra parte de la sociedad cuando está presente en nuestro hospital”.
No lo dice directamente, pero al recordar que el hospital León Becerra nació en 1905, por iniciativa de un grupo de guayaquileños y ciudadanos extranjeros de noble corazón, que decidieron aportar para la construcción de la casa de salud en el sur de Guayaquil, cree que esa vocación de altruistas de épocas idas, fueron acogidas por la Prefectura del Guayas, a través de su principal, Susana González, para seguir con el servicio de las misiones a cargo de médicos extranjeros que al salir de vacaciones no buscan los entornos turísticos del mundo y prefieren venir a operar a los niños pobres de Guayaquil.
“En el año 2012 empezamos a ver una solución para un problema que detectamos y era que había muchos niños con discapacidades congénitas como malformaciones. A esos niños alguien los tenía que atender y con esta investigación comenzamos hacer contacto con fundaciones de EE.UU., para buscar la posibilidad de que los mejores cirujanos de esas organizaciones, vinieran hacer gratuitamente las cirugías a estos niños. Iniciamos con Global Smile que hizo una misión y se intervinieron unos 35 niños con labio leporino y paladar hendido”, contó.
Recodó que cada cirugía dura más de 3 horas y que la demanda no se hizo esperar. “Ante esto dijimos que había que seguir buscando soluciones en favor de comunidad pobre y empezamos a ver que había otras patologías afectando, especialmente, a las personas adultas mayores que sufrían de cataratas”, indicó.
De ahí que salió la primera misión con Healing The Children dirigida a adultos mayores víctimas de esta afección en sus ojos. Después de las intervenciones, la satisfacción de escuchar decir al paciente a su familiar “oye viste aquello, viste ese objeto”.
“Esta fundación nos recomendó otra fundación que estaba más especializados en cataratas y logramos una segunda misión con filas de personas que daban la vuelta a la manzana.
Koenig sostuvo que en el 2014 realizaron dos misiones con Global Smile en los meses de marzo, julio y septiembre. Algunos años hemos traído tres misiones porque se han convocado en enero y marzo para atender a unos 70 niños; sin embargo, vienen 300 menores.
Indicó que no le gusta criticar a nadie, pero la salud es una obligación del Estado y debe ser el Estado el que solucione los problemas de salud de una población. “Nosotros como Benemérita Sociedad Protectora de la Infancia, nacimos para solucionar problemas y entonces tomamos parte de esa posta. Hemos traído ortopedia pediátrica, labio leporino, paladar hendido y cirugía de manos”, cuenta.
Para este proyecto se contó con el concurso de la fundación Humana Terra, para intervenir niños con dedos pegados y malformaciones en las manos.
Sobre las entidades que colaboran con el hospital, reiteró que “son dos, hasta hace un año la Alcaldía de Guayaquil que auspició algunas misiones. Este año, la prefecta Susana González nos ha venido brindando apoyo económico”.
Agregó que el Gobierno del Guayas cubre un porcentaje importante de cada una de las misiones que se realizan en el León Becerra.
Se opasionó
“La prefecta Susana González se apasionó tanto por lo que hacemos aquí que, ofreció auspiciarnos todas las misiones que traigamos, entonces la segunda misión de Global Smile terminó hace una semana y faltan aún las de ortopedia pediátrica, cataratas y estrabismo que se harán hasta finales de este año”, sostuvo.
“La Prefectura nos entregó 75 mil dólares por cada misión. En la próxima nos entregará 120 mil dólares. El hospital no recibe aportes del Estado y sin este apoyo no podríamos ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida”, explicó.
“Nosotros, antes de la pandemia trajimos 12 misiones, es decir, casi una por mes, pero tuvimos que parar por la pandemia del Covid-19 y las retomamos este año donde pensamos terminar con 48 misiones. Para el próximo 2023, si Dios lo permite haremos otras 12 misiones”, anunció.
El hospital recibe pacientes de muchas provincias ecuatorianas y hasta de países como Perú, Venezuela, Colombia. (I)
TOME NOTA
La Junta de Beneficencia de Guayaquil recibe del Gobierno central 20 millones al año y Solca 50. El hospital León Becerra no tiene aporte estatal.

