Ecuador entra en proceso de elecciones intermedias. El ciudadano debe cuidar su decisión.
Redacción Opinión
El país entra este domingo 5 de febrero del 2023 en un nuevo proceso de elecciones. Esta ocasión le corresponderá a la población elegir autoridades seccionales para un período de 4 años.
Alcaldes, prefectos provinciales, concejales urbanos, rurales y parroquiales, además de miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) y una consulta popular donde el Ejecutivo pretende que el pueblo le autorice generar cambios a la estructura del estado, son las dignidades en papeleta.
Desde las 07h00 del día antes señalado, los ciudadanos deberán concurrir a las juntas receptoras del voto a consignar su voto y a decidir sobre el futuro de su ciudad o provincia.
Esta tiene que ser una decisión concensuada basada en el análisis de los proyectos con los cuales las futuras autoridades pretenderán administrar las alcaldías o las prefecturas. Solo así se ejercerá un voto servible.
No cabe más, premiar con el voto al candidato que engañó y no cumplió, o al que acudió a tu barrio con dádivas insignificantes para convencerte y hacer sentir al elector importante solo en época de elecciones.
El pueblo víctima del político perverso no puede volver a fracasar como elector porque de su madurez dependerá el futuro de su ciudad o provincia y también de sus hijos.
Nunca más un voto a cambio de un pollo, una gorra, una camiseta o quizás 10 ó 20 dólares. Lo justo es no volver a hipotecar futuros por error del propio sufragante, lo justo es tener claro que un sufragio bien pensado es esperanza de un buen futuro. (O)
