Redacción Guayaquil
El exvicepresidente Jorge Glas se defiende de una acusación de intimidación interpuesta por una excolaboradora identificada como Soledad Padilla.
Este jueves 26 de octubre del 2023, Glas dijo que ha solicitado a la Policía dar seguridad al actual legislador electo Ferdinan Álvarez y a Padilla, hoy señalada de ‘pipona’ de la Prefectura de Pichincha.
Frente al escándalo que lo involucra y las deserciones al interior del bloque de la Revolución Ciudadana (RC), dijo que este está más unido que nunca. “Eso es completamente falso, el bloque está más unido que nunca» remarcó.
Sostuvo que el caso “puntual” de Álvarez no puede ser considerado y añadió que el llamado de la Fiscalía para ir a declarar en Quito se produjo “de manera acelerada”.
Dijo que la primera versión que rindió el miércoles 25 de octubre de 2023, será ampliada en los próximos días.
Relató que después de declarar en el caso que investiga una supuesta intimidación que interpuso Soledad Padilla, su exasesora en la vicepresidencia de la República, fue notificado por dos agentes policiales de una indagación por el presunto delito de asesinato.
Asesinato
“A Rafael Correa y a Jorge Glas, ahora nos investigan por asesinato por una denuncia presentada en 2019 por hechos que ocurrieron en 2016”, manifestó.
Explicó que la querella presentada en el cantón Babahoyo en contra de Glas y Correa en 2016, es de un ciudadano que perdió a su hijo después de que éste se habría lanzado desde el puente del Río Chiche en 2016.
En la denuncia de 2016 se narra que Glas fue a un concierto del grupo Metálica en Quito, con su hijo. Allí, alguien le tomó una foto y que la seguridad habría pedido que borre la imagen. “El señor que denuncia presume que la persona que tomó la foto en el concierto en 2016 era el hijo, que lo maltrataron y que por lo tanto se lanzó de un puente en 2016”, puntualizó.
En la misma denuncia, se menciona que a Rafael Correa le gritó fascista “y que por eso Rafael Correa y Glas son los responsables de asesinato”, expuso.
Glas cree que le quieren regresar de nuevo a la cárcel. “No les bastó cuatro años y cinco meses de mi vida para que se caigan las pruebas de Brasil del caso Odebrecht”. (I)
