El correísmo se opone a la iniciativa argumentomando soberanía y ofensa a FF.AA. y Policía.
Redacción Quito
Las izquierdas están incómodas. El presidente Daniel Noboa dispuso a la Cancillería del Ecuador que realice acercamientos con otros países con el objetivo de contar con el apoyo de fuerzas especiales internacionales para combatir al crimen transnacional y el narcotráfico en el país.
La medida planteada por el Gobierno Nacional será de manera temporal, en el contexto del Conflicto Armado Interno contra las mafias y el narcoterrorismo.
«Las mafias y el narcotráfico operan en redes internacionales, por lo que es necesario actuar juntos para combatirlos de forma más efectiva», señaló hoy, miércoles 19 de febrero de 2025, la Presidencia de la República, en un comunicado de prensa.
La propuesta plantea contar con apoyo -de fuerzas armadas o grupos de élite policiales extranjeros- para fortalecer los operativos de seguridad que realizan actualmente los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en el Bloque de Seguridad.
Además, el Gobierno Nacional exhortó a la Asamblea Nacional a pronunciarse sobre esta iniciativa, que incluye la reforma parcial al artículo 5 de la Constitución de la República sobre la prohibición de establecer bases extranjeras en el país.
Entre 1999 y 2009, Ecuador contaba con una base militar estadounidense en Manta, cuyo arrendamiento no se renovó, tras la prohibición constitucional.
Sin embargo, desde el Legislativo ya hubo posiciones incómodas por la iniciativa del Ejecutivo. El correísmo se opone, pero Paola Cabezas, asambleísta de RC5, fue cauta al señalar que es preciso revisar la propuesta y analizarla.
Las declaraciones de Cabezas recibieron una respuesta de Rafael Correa, quien escribió en su cuenta X: “Sería una barbaridad apoyar algo así. ¿Qué nos pasa? Además del insulto a nuestra fuerza pública y el asalto a nuestra soberanía, es otra irresponsable improvisación frente a la mentira del Plan Fénix. No se necesitan soldados extranjeros, Necesitamos Gobierno”.
Más que rechazó, la reacción de Correa sonó a preocupación, la posibilidad de incorporar fuerzas militares extranjeras en el Ecuador. (I)
