La sesión por los 490 años de fundación de Guayaquil, reconoció a personajes destacados como Luis Almeida, Kléber Chica, Felipe Caicedo, cardenal Luis Cabrera, entre otros.

Redacción Guayaquil
La palabra «vago» con exclamación sonó fuerte en el Malecón. Era el grito del alcalde Aquiles Alvarez al iniciar su discurso de orden por los 490 años de fundación de Guayaqui.

El burgomaestre exhibió una oratoria poco vista en él y sus palabras alborotó a la gente que asistió a 9 de Octubre y Malecón, para celebrar a la ciudad y escuchar el mensaje del regidor.

Este día, viernes 25 de julio de 2025, el Puerto Principal tuvo dos homenajes oficiales. Primero el del alcalde Aquiles Alvarez y segundo el del presidente Daniel Noboa, en el sur de la urbe, dónde contó con el acompañamiento de la prefecta Marcela Aguiñaga y el asambleísta del correísmo Alejandro Vanegas.

En su discurso elogió ver la 9 de Octubre llena, agradeció a los funcionarios de la corporación municipal por su trabajo y refirió que la gente de Guayaquil “sabe quién trabaja y quién es ¡vago!”.

En su alocución mencionó las obras del Cabildo y destacó las Estaciones de Acción Segura y a la línea 181 para reportar incidencias.

Sostuvo que Guayaquil ahora tiene un modelo administrativo con enfoque integral que implica movilidad sostenible, recuperar espacios públicos, inversión social y participación ciudadana.

“En la historia, primera vez en Guayaquil, que se va a trabajar el presupuesto 2026 con la participación de la ciudadanía desde el barrio”, manifestó.

Mencionó que pese a recibir papeles por las asignaciones, se han hecho obras en favor de la urbe.

Cuestionó que un gobierno que dice que estamos mejor, que hay más ventas y recaudación, no pague a tiempo los recursos que son de los guayaquileños.

“Un necio usa el poder para perseguir, las personas humildes lo usamos para servir”, indicó.

También se refirió a los recientes anuncios de desvinculaciones de servidores públicos.

“¿Qué es el progreso para algunos? Despedir a 5.000 trabajadores en un solo día, en el mismo día. Hablar de evaluar a 453.000 empleados públicos en base a parámetros discrecionales. En Ecuador se le exige a los médicos, enfermeros, profesores, el cumplimiento de metas institucionales. ¿Pero dónde? En hospitales sin medicinas y en escuelas con pisos de tierra», dijo.

Citó que debatir estos temas en cualquier sociedad civilizada es absolutamente normal, pero “aquí no, en el gobierno es prohibido y muchos tienen miedo”.

Alvarez aludió a obras gubernamentales que no existen. “No solo que no hacen una obra para beneficiar a nadie que no sea de la argolla, sino que además boicotean proyectos urbanísticos”.

“Aquí se resiste, aquí no se reparten migajas, aquí se restituyen derechos. Aquí nadie se arrodilla ante nadie. Aquí solo hay un camino y lo vamos a hacer juntos. Que viva la ciudad pionera que por nombre es noble y por sangre guerrera”, señaló la autoridad.

Cerró su intervención citando a Carlos Julio Arosemena: “Ser guayaquileño es tener una actitud ante la vida y una resolución ante la muerte”.

“Creo que mi abuelo, mi padre y mis ancestros y los suyos, los porteños por nacimiento y los guayaquileños por adopción, son testigos de un trabajo incansable, de una lucha diaria recorriendo esta tierra, esta urbe maravillosa, conflictiva siempre, por supuesto, pero libérrima y altiva que se niega a sucumbir ante los déspotas”, acotó.

Al finalizar dijo ante los asistentes que “Guayaquil es independencia, Guayaquil es libertad y Guayaquil es resistencia”.

Después desde los parlantes se anunciaba el inicio del concierto del salsero Nino Segarra. (I)

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *