A un rincón de la cancha del estadio Mey Life, Lionel Messi lloraba inconsolable.
New Jersy, Estados Unidos
El campeón del mundo España recibió el cetro de campeón del mundo de manos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del titular de la FIFA, Gianni Infantino.
La ceremonia de premiación a cargo de las autoridades del fútbol contó además con la presencia de los mandatarios de México y Canadá.
El Rey Felipe VI, también en el acto protocolario, felicitó a cada uno de los jugadores españoles que alcanzaron la gloria máxima al cierre de la FIFA World Cup 2️⃣0️⃣2️⃣6️⃣🇺🇲🇨🇦🇲🇽.
La imagen de felicidad de los europeos contrastó con las lágrimas de un Lionel Messi que se va del fútbol con un sabor amargo que significó no haber jugado bien y perder su segunda final del mundo.
El último en recibir la medalla de oro fue el técnico español Luis de la Fuente, responsable del éxito alcanzado.
Rodri, el capitán de la furia, levantó la copa y con ello el festejo absoluto. España sumó dos títulos después de Sudáfrica 2010. (D)
