Redacción Guayaquil
El expresidente Abdalá Bucaram está resignado. Hoy, miércoles 9 de septiembre de 2026, a través de una carta dijo que adecuó un área de cuidados intensivos en su casa para estar en la audiencia, donde se leerá una sentencia en su contra por el caso «venta ilegal de pruebas Covid-19».
La diligencia debía instalarse este día por séptimo día, para la lectura de sentencia que también involucra a su hijo, Jacobo Bucaram Pilley, y otras dos personas.
El exmandatario, quien ha estado ingresado en tres casas de salud de Guayaquil desde el pasado 25 de agosto, aseguró que pidió voluntariamente el alta médica y, además, ha adecuado en su vivienda “una especie de sala de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)” para continuar recibiendo el tratamiento y los cuidados médicos que requiere debido a su condición de salud.
Bucaram permaneció hasta la mañana de este miércoles en la Clínica Borja, en Kennedy Norte con resguardando policial en los exteriores.
El expresidente enfrenta una orden de aprehensión para que escuche la sentencia, luego que no se presentara a la diligencia en seis ocasiones anteriores.
Su esposa María Rosa Pulley, intentó dejar sin efecto la orden de detención contra el exjefe de Estado mediante un recurso de habeas corpus. Sin embargo, la Corte Provincial de Justicia del Guayas negó la solicitud. (I)
