Redacción Quito
El presidente Guillermo Lasso vetó totalmente las reformas a la Ley Humanitaria aprobadas por la Asamblea Nacional, que durante el pico de pandemia del Covid-19, permitió el despido sin indemnizaciones de miles de trabajadores.
El miércoles 20 de julio del 2022, el mandatario firmó el veto porque a su criterio la redacción tiene fallas técnicas.
El documento, dirigido al presidente de la Función Legislativa, Virgilio Saquicela, señala que en «razón de lo expuesto, en ejercicio de las potestades conferidas por los artículos 137 y 138 de la Constitución de la República, notifico a usted y por su intermedio a la Asamblea Nacional la objeción total a este proyecto».
Menciona, en su primera página, una de las causas para que el proyecto tiene nueve artículos que abordan varios temas sumamente relevantes; sin embargo, lo hace con absoluta ligereza técnica-egislativa.
El 16 de junio, con 109 votos, la Legislatura derogó parcialmente La Ley Humanitaria con la que dejó sin efecto los acuerdos y cambios en temas laborales, principalmente entre trabajadores y empleadores para mantener las fuentes de empleo y que se establecieron tras el inicio de la emergencia sanitaria del Covid-19.
Con el veto, la Asamblea no podrá volver a tratar este proyecto durante un año. Una vez que transcurra ese lapso de tiempo, los legisladores podrían únicamente archivarlo o ratificarlo.
Pamela Aguirre, asambleísta del correismo, cuestionó hoy, jueves 21 de julio del 2022, el veto de Lasso diciendo que dicho cuerpo legal «siempre fue de Lasso».
Durante el régimen de Lenín Moreno y la presidencia de César Litardo, en la Asamblea, se aprobó la ley que significó un «arma» eficiente para que ciertos empresarios liquiden a sus trabajadores antiguos sin liquidaciones o indemnizaciones. (I)
