Sus denuncias fueron bloqueadas en la Justicia ecuatoriana.
Redacción Guayaquil
Galo Lara, en su condición de legislador y fiscalizador, fue el primero en poner el dedo en la llaga de la corrupción petrolera en el régimen de Rafael Correa.
Hoy, lunes 14 de noviembre del 2022, el político que aspira la alcaldía de Quevedo en las elecciones intermedias del 2023, recordó el costo que debió soportar por atreverse a denunciar los actos irregulares del gobierno de la entonces revolución ciudadana.
La cárcel y la humillación fue la respuesta del oficialismo correista antes que una respuesta coherente a sus mandantes.
Por eso, el montaje de Quinsaloma, los falsos testigos y una justicia secuestrada en contra de un hombre y su pareja de vida, Carolina Llanos.
Recordó que él en el 2011 denunció la venta irregular del petróleo ecuatoriano a través de los contratos petroleros con la China. “Primero embarcaban el petróleo ecuatoriano, después de 45 días los intermediarios nos pagaban. Pero lo más grave -dijo- es que cuando se le preguntaba a Petroecuador en dónde estaba la plata de la preventa petrolera, esta decía que no los tenía…”.
Lara reflexiona y se cuestiona si la persecución que sufrió valió la pena, puesto que hasta ahora no se ha recuperado un dólar de lo robado.
Dijo que en Suiza encontró a Nielsen Arias y que este junto a otros funcionarios del régimen correista viajaban constantemente a ese país considerado paraíso fiscal.
Lara exhibió documentos oficiales de las investigaciones que realizó para descubrir la trama petrolera que le ha significado al país la pérdida de millones de dólares.
La semana pasada, Carlos Pareja Yannuzzelli, conocido como ‘Capaya’ declaró en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea más detalles sobre la corrupción alrededor del petróleo. (I)
