Redacción Guayaquil
Un día como hoy, miercoles 9 de febrero del 2023, en horas de la tarde, la voz del Ruiseñor de América, Julio Jaramillo, se apagaba para siempre en una modesta clínica de Guayaquil.
El alcohol causó daños severos en el organismo de JJ y los esfuerzos del doctor Bristol Domínguez resultaron vanos. Llegó la Fatalidad, no el pasillo que enamoró a muchos, sino el deceso del más grande cantante cuyo legado aún persiste.
Carlos Armando Romero Rodas (Carr) (+) ,el duro de Radio Cristal, daba la infausta noticia con su voz aguda y llena de credibilidad.
Luego, el velatorio en el Voltaire Paladines Polo. Se repletó el escenario deportivo de la avenida de Las Américas. Es que todos sus fans querían despedirse del ruiseñor que había dejado de cantar.
Sobre el féretro, la guitarra que lo acompañó en todas sus jornadas musicales junto a su amigo y compañero «el taita» Rosalino Quinteros.
El sepelio, impresionante, ríos de gente acompañaron el cortejo por la calle Quito y Julián Coronel. Fue un desfile que a la fecha sigue impresionando a más de un ecuatoriano.
Julio se sepultó en medio del dolor de miles, incluso, el poema de Fernando Artieda Miranda (+), revela el significado de una muerte que llenó de lágrimas cada cantina, rockolas y comensales.
Hoy, miércoles 9 de febrero del 2023, se conmemoran 45 años de la muerte del más grande exponente de la música. El homenaje de los familiares y amigos se hizo presente en el cementerio Patrimonial, donde está su mausoleo para rendirle un homenaje más. (G)
