Redacción Guayaquil
El nuevo alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, asumió hoy, domingo 14 de mayo del 2023, el cargo después de 31 años de hegemonía socialcristiana.
En esta ocasión, el acto de posesión del joven alcalde, se desarrolló en el Palacio de Cristal del Malecón 2000, alejado de los largos discursos que en su momento disertaron León Febres Cordero (+), Jaime Nebot y la saliente Cynthia Viteri. Ellos dirigieron sus alocusiones a lo politico, social y económico
En esta oportunidad, tampoco hubo las concentraciones masivas de seguidores de la 6 que llegaban de la mano de dirigentes barriales en colectivos rentados.
Este día fue todo diferente. Los invitados no fueron en exceso, hubo autoridades de Gobierno, concejales electos, familiares y dirigentes deportivos.
El apellido Correa se escuchó solo una vez. El concejal Raúl Chávez lo mencionó en agradecimiento. Hasta el membrete Revolución Ciudadana no tronó tanto en la sala.
Tatiana Coronel, habló en nombre de la ciudad y reconoció que fue parte de la campaña y que ahora es parte del equipo del nuevo alcalde.
Después de las intervenciones, el alcalde Álvarez inició su discurso evocando una frase del expresidente Carlos Julio Arosemena.
Resaltó que no estaba planificado en su vida ser político, pues Álvarez ha sido empresario de hidrocarburos y dirigente deportivo. Agradeció la presencia de su familia, sus amigos, la militancia y hasta de las personas con las que se ha peleado, pero que estaban allí en su posesión como nuevo alcalde de Guayaquil.
Habló de elaborar un plan de desarrollo con equidad y justicia para acceder a servicios básicos de calidad. Y libertad, en un contexto de la violencia que azota a Guayaquil y falta de empleo.
«Hoy no he venido atacar a la alcaldesa que salió, pero vamos a demostrar con trabajo lo que se puede lograr», dijo.
Recordó que «la administración saliente nos deja en caja 10 millones de dólares y una deuda de 210 millones, esa información la vamos a comprobarla el lunes»
No descartó revisar lo firmado a última hora y tomar decisiones en favor de la ciudadanía.
Aquiles Álvarez habló de tomar medidas contundentes y sin cálculos políticos, aunque sus decisiones «reboten» en su popularidad.
«Vamos a tomar decisiones que serán duras, pero las tomaremos por el beneficio de los guayaquileños».
Pidió a la prensa «bajarle el tono a la crónica roja, porque las sensaciones también son importantes». Y ratificó que aumentarán los policías metropolitanos, aunque el cuerpo de seguridad se llamará ahora Policía Ciudadana.
«Vamos a crear la Empresa Pública de Seguridad y convocaremos al primer Consejo de Seguridad de Guayaquil».
Aquilés Álvarez dijo que el Municipio de Guayaquil pedirá la competencia del Parque Samanes «para recuperar el tejido social que se está perdiendo» y para mantener ese gran espacio verde.
Respecto a la movilidad, el nuevo alcalde prometió recuperar la flota vehicular de la Metrovía y empezar el estudio para el transporte fluvial de pasajeros hacia cantones vecinos como Durán.
Finalmente, pidió a Dios porque lo guie en este reto de administrar la ciudad en una época difícil donde la preocupación del padre es saber si su hijo llegará a casa sin ser víctima de la delincuencia. (I)
