Redacción Deportes
Emelec se aproxima al precipicio. Después de la derrota ante Universidad Católica 3-2 no caben las justificaciones con argumentos infantiles.
El técnico Rondelli tiene la obligación de contar todo lo que pasa al interna del primer plantel y señalar culpables de la desgracia que hoy, tiene al elenco azul y plomo tocando las puertas de la serie B.
La noche del sábado 20 de mayo en la cancha del Atahualpa, la escuadra camaratta le sacó ventaja gracias a errores de defensas. No se jugó a nada y todo fue una lagrima.
Los descuentos alegraro a la tribuna que viajó desde Guayaquil, pero al final retornó con desanimó por la nueva caída.
Las explicaciones de Rondelli no bastan para justificar tanto fracaso. (D)
