Redacción Quito
El Gobierno impone su voluntad por encima de un pronunciamiento democrático. Dijo ayer miércoles 23 de agosto del 2022, que no acatará los resultados de la consulta del Yasuní.
El domingo, 20 de agosto de 2023, los ciudadanos votaron sí para dejar el petróleo del bloque 43-ITT debajo de la tierra.
Fernando Santos Alvite, ministro de Energía y Minas, indicó que el Ministerio y Petroecuador van a preparar “un plan para el apagado paulatino de los pozos, para el desmantelamiento de la infraestructura que es un proceso complicado; siguiendo instrucción del Ministerio de Ambiente y consultando a la Secretaría de Pueblos y nacionalidades”.
Mencionó que este proceso es complejo. “No es como apagar la luz”. Y señaló que «nunca en la historia petrolera del mundo se ha parado súbitamente un campo tan importante que produce 60.000 barriles por día y el desmantelamiento, el retirar las instalaciones que son miles de toneladas de acero, cables, etc. Es un proceso complejo».
Santos fue claro y reiteró. “Este Gobierno seguirá operando normalmente hasta el día que se vaya. No haremos nuevas actividades, pero seguirá la producción en 60.000 barriles por día. Preparemos los estudios, pero el próximo Gobierno será quien tome la decisión”, sostuvo.
También indicó que son las comunidades aledañas a la zona de explotación las que deberían decidir si quieren o no dejar el petróleo en tierra. Lo dijo porque -según las cifras- el No ganó en la provincia de Orellana, con el 57,99% frente al 42,01% del sí.
“Ellos son los que tienen el sí o el no sobre la explotación del ITT. Vamos a esperar los resultados definitivos y se tomarán las decisiones”, advirtió.
Mencionó que sería la Corte Constitucional la que tiene que dirimir este tema de quiénes deben decidir sobre el futuro del Yasuní. No descartó que la Constitución da el “derecho a la resistencia a las comunidades que se trate de violar sus derechos. Ellos son los únicos quienes tienen el poder y la capacidad si se inician operaciones petroleras en el área”. (I)
