Redacción Quito
La vicepresidenta Verónica Abad evadió el almuerzo lleno de glamour y etiqueta en Carondelet, para asistir a comer al mercado de Iñaquito, ubicado en el norte de la Capital.
Lo hizo después de la ceremonia de posesión de su cargo en la Asamblea Nacional. Ella lució muy elegante a su ingreso al Legislativo hoy, jueves 23 de noviembre del 2023, pero nadie sabía de la decisión que ya había tomado.
En el mercado la recibieron con música marimbera, globos, yaguarlocro, fritada y mote con papás. Probablemente, no ir a Carondelet le significó dejar de lado el filet mignon, las ancas de rana, el risotto, buen vino y el shampagne francés.
El plato fuerte para los invitados y el propio mandatario tenía un costo de 85 dólares. Así consta en el menú de 154 mil dólares que contrató Cancillería.
La especulación ya habla de una ruptura de relaciones con el presidente Daniel Noboa. Otros creen que nunca estuvo de acuerdo con el pacto con la bancada del correísmo y el PSC.
«Estamos aquí celebrando con aquellas personas a las que nos debemos como políticos, estamos aquí para reconocerlos», dijo Abad.
Sobre por qué no acudió a Carondelet con su compañero de fórmula dijo que «nuestro festejo real es con el pueblo ecuatoriano».
La segunda mandataria negó que exista un ruptura en su relación con el presidente Daniel Noboa y aseguró que marcha «muy bien».
Esta conjetura sobre que Noboa y Abad no tienen una buena relación es alimentada por el marcado distanciamiento entre ambos. De hecho, el día que recibieron sus credenciales como mandatarios electos, el pasado 15 de noviembre, habían pasado 142 días sin verse en un acto público. (I)
