El burgomaestre rechazó la decisión del TCE de multarlo por una supuesta violencia política. Él dejó entrever que la ahora gobiernista, Paola Jaramillo, fue «pipona» en las últimas alcaldías socialcristianas.
Redacción Guayaquil
«Jamás pedir disculpas por decir la verdad, la vagancia no tiene que ver con género, más aún si está sustentado con un informe de Contraloria donde se sustenta de que jamás acudía a su lugar de trabajo, jamás marcaba, etc. el que es vago, es vago, sea hombre o mujer», reaccionó hoy, jueves 7 de noviembre de 2024, el alcalde Aquiles Alvarez ante la sanción económica impuesta por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), por calificar de vaga y turra a la legisladora exPSC y hoy gobiernista Paola Jaramillo.
El alcalde invocó a los miembros del TCE diciendo que: «Prefiero que me destituyan, vengan a hacerse cargo de un Guayaquil que quedó destrozado, con un gobierno que persigue con todas las instituciones del estado y cierra negocios del alcalde en gestión, solo por pelear causas justas para su ciudad.
Vengan nomas, destitúyanme si quieren».
Dijo que «jamás voy a pedir disculpas ni a bajar la voz por decir la verdad. Una cosa es la forma, otra cosa es violencia política de género».
Refirió que mientras el país está sin luz, con muertes a diestra y siniestra, sin trabajo, el alcalde de un municipio que trabaja incansablemente, con obras reactivadas en toda la ciudad, avanzando en todos los frentes, elegido legítimamente por la mayoría de los guayaquileños, a pesar de todo el contexto «jodido del país, el TCE perdiendo tiempo en este tipo de pendejadas, lo mismo gran parte de la asamblea nacional y todas las instituciones del estado: SE HAN DEDICADO SOLO A PERSEGUIR, por eso no hay gestión y por eso estamos como estamos: en la mierda».
«En cambio, Guayaquil en esta administración lo único que ha hecho es TRABAJAR, no persigue a nadie y se enfoca en salir adelante. Esas son las diferencias», agregó Alvarez.
«Vengan nomas, atropellen la democracia y destituyan a un alcalde que recorrió toda la ciudad de forma honrada, para buscar una opción de cambio y que hoy la lucha día a día por sacarla adelante. Destitúyanme, los espero. Veremos que reacción de la mayoría gente en las calles y zonas que estuvieron olvidadas de Guayaquil, que hoy en esta administración POR FIN tienen agua potable después de 40 años cuando lo hagan», finalizó indignado el alcalde ante una sanción de corte político. (I)
