El CNE reconoció que las cifras marcan una tendencia de votación irreversible.
Olón, Santa Elena
El presidente Daniel Noboa esperó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) declare irreversible su triunfo en el balotaje de segunda vuelta, para dirigirse al país.
Lo hizo en un ambiente sin música ni grandes parlantes y ante los medios de comunicación. Habló teniendo solo el sonido de las olas del mar, la presencia de su esposo Lavinia Valbonesi y su madre, la asambleísta electa Anabella Azín.
Noboa ganó la contienda con el 55,85% de la votación nacional y escrutado el 94% de las actas de sufragios. Luisa González, del correísmo, apenas obtuvo el 44.15%.
«Hoy, Ecuador está cambiando, Ecuador escogió un nuevo camino», dijo el mandatario electo.
«Esta jornada ha sido histórica. Esta victoria ha sido histórica. No queda ninguna duda de quién es el ganador», añadió.
En su discurso, que duró poco más de seis minutos, agradeció a quienes han respaldado su proyecto.
«Esto hará que las futuras generaciones tengan una mejor vida, progreso. Un abrazo a todos los ecuatorianos que creyeron en este joven presidente», pronunció.
Además, hizo énfasis en el apoyo que recibió de Azín y Valbonesi. «Un agradecimiento especial a mi madre y a mi esposa. Mi madre, con un esposo enfermo (Álvaro Noboa), y mi esposa, con tres hijos pequeños», destacó.
También lamentó que en la actual campaña electoral hubo intentos de denigrar su imagen. «Fue una campaña con un intento de denigrar la imagen de un presidente que solo buscaba el progreso de todos los ecuatorianos», recalcó. (I)
