El Régimen dialogó con las organizaciones Imbabureñas dejando de lado a la Conaie y a las autoridades seccionales que pertenecen al correísmo en la provincia.
Otavalo, Imbabura
El Gobierno logró detener el paro en la provincia de Imbabura. Para esto no necesitó sentarse a dialogar con dirigentes de la Conaie o las autoridades seccionales de la zona pertenecientes a RC5.
De ahí que tras más de cuatro horas de diálogo con representantes del Gobierno y dirigentes de los 58 cabildos indígenas de la zona, se resolvió levantar el paro y reabrir las vías.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó hoy, miércoles 15 de octubre de 2025, que «se levanta el paro, hoy se abren las vías. El diálogo siempre estuvo abierto y es lo que hicimos el día de hoy. Vamos a trabajar para que Imbabura vuelva a la normalidad lo más pronto posible”.
Según el acta del encuentro, desde el lunes se instalarán mesas técnicas territoriales para atender agua, infraestructura vial, salud y educación. Como veedor del cumplimiento se designó al párroco Cristian Andrade (San Francisco de Otavalo). Además, se dispuso el traslado a Ibarra de 12 detenidos por los hechos registrados en el cuartel policial; los procesos judiciales seguirán su curso.
Las comunidades anunciaron retorno a sus bases en asamblea permanente para vigilar la implementación de los acuerdos.
Otavalo amaneció con relativa calma a la espera de resultados; por la tarde, se reportó el retiro de bloqueos y el inicio de la habilitación progresiva de corredores para priorizar el socorro a heridos y el abastecimiento.
En un comunicado oficial, el Gobierno informó que la paralización en Imbabura ha finalizado y que se mantendrán espacios de coordinación en materia de infraestructura vial, salud y educación.
Reiteró que la política de control contra el contrabando de combustibles y la minería ilegal se mantiene sin cambios: el Decreto 126 sigue vigente y la lucha contra las mafias continúa.
Añadió que el enfoque inmediato es la recuperación económica y social de las zonas más afectadas.
Mientras tanto, un grupo de comuneros de Imbabura expresaron su rechazo al cierre del paro, exigiendo que los dirigentes de la FICI sean juzgados bajo la justicia indígena.
La población considera insuficientes los acuerdos alcanzados en Otavalo y mantiene su expectativa frente a las próximas decisiones del Gobierno.
Otros lamentaron la muerte de tres personas durante las movilizaciones y la ausencia de los dirigentes de la Conaie que empujaron a los comuneros a paralizar toda una provincia y generar pérdidas económicas cuantiosas. (I)
