Los médicos de Guayas están preocupados por los anuncios del presidente Noboa en materia de salud y las deficiencias del Comité Nacional de Compras.
Redacción Guayaquil
El presidente del Colegio de Médicos del Guayas, Héctor Rosero Tomalá, observó con preocupación la idea del Gobierno de llevar la salud del IESS al Ministerio de Salud Pública (MSP).
Él, como decenas de galenos no ven con buenos ojos este deseo del presidente Daniel Noboa, lo cual significaría una regresión del derecho del afiliado de atenderse en la entidad a la cual aportó con un porcentaje de su sueldo.
«Lo primero que hay que decir con claridad es que no se puede 5 trasladar la salud del IESS al Ministerio de Salud Pública con una simple decisión política o por decreto. Eso no es legal ni técnicamente posible. Para hacerlo se necesitarían reformas a la Constitución, a la Ley de Seguridad Social y a la Ley del Sistema Nacional de Salud, y nada de eso existe hoy», dijo el médico.
También explicó que «además el que el Ministerio de Salud no tiene la capacidad para asumir hoy a los más de 3 millones de afiliados del IESS. No existe historia clínica única, no hay presupuesto, los hospitales están saturados y seguimos con desabastecimiento de medicinas. Si hoy el sistema público ya está colapsado, imagínese lo que pasaría si le sumamos millones de pacientes más. No sería una solución: sería un colapso sanitario histórico».
Consideró que como idea suena bien, pero es sanitariamente irresponsable. «Lo que el país necesita no es mezclar dos sistemas en crisis, sino ordenar la casa primero. Sanear y reestructurar el IESS, fortalecer el MSP con presupuesto real, hacer un estudio técnico serio y no decisiones improvisadas», observó.
«Solo después, con datos y con un plan, se podría hablar de integración gradual, no ahora, no en emergencia y no sin una ruta clara. Y recordemos algo importante:
La emergencia sanitaria se terminó, pero los problemas siguen. Ni el MSP ni el IESS resolvieron el desabastecimiento, ni las compras, ni la gestión», manifestó.
Rosero señala que aquello demuestra que el problema no es de estructuras, sino de gobernanza, de planificación y de liderazgo técnico.
«Si seguimos tomando decisiones apresuradas, el costo lo pagará el pueblo ecuatoriano, el paciente que no recibe su medicina, la madre que no consigue una cita, el neonato prematuro que no tiene la oportunidad que se le administre un surfactante, el adulto mayor que no tiene dónde atenderse», advirtió.
Reiteró que el traslado no es viable en este momento porque antes de hablar de unificación, hay que mirar la realidad con honestidad.
«Los actores principales del IESS y del MSP han fracasado en su gestión ya que no han podido garantizar ni siquiera los procesos básicos de abastecimiento.
Basta revisar lo que ha pasado con las compras públicas en el SERCOP durante la emergencia», explicó.
Recordó que todos estos procesos fracasaron y de mantenerse terminará el 2025 sin transparencia en las compras públicas y sin soluciones reales.
«Y recién en el 2026, si todo sale bien, podrían reactivarse los procesos de adquisición. Por eso, antes de pensar en mover a millones de afiliados del IESS hacia el MSP, lo que el país necesita es una intervención seria y técnica del sistema de salud. No un discurso, no una firma, no un decreto sino una intervención real con autoridades con conocimiento y experticia que apoyen la gestión del presidente que quiere cambios reales en nuestro país», insistió.
Como gremio médico demandan que los hospitales públicos de segundo y tercer nivel vuelvan a funcionar con normalidad, y que se refuerce el primer nivel de atención, que debería ser el pilar del sistema porque ningún país puede sostener una salud pública digna si solo tiene enfoque curativo y no preventivo.
Comité de Salud
El titular de los médicos de Guayas, respecto de oa creación del Comité Nacional de Seguridad, dijo quebesta figura no era necesaria, porque el país ya contaba, por ley, con el Consejo Nacional de Salud, que tenía precisamente la competencia de asesorar al sistema de salud y a la autoridad sanitaria nacional.
«En lugar de fortalecer ese espacio legal y legítimo, se creó un nuevo comité sin sustento técnico claro y, peor aún, sin la participación de los verdaderos actores del sistema de salud. Esto no fue una decisión técnica, sino el resultado de una mala asesoría en materia de salud al Presidente de la República», manifestó.
La intención, se supone, era unir a los actores del sistema. Pero en la práctica ocurrió lo contrario porque se dejó fuera a gremios, academia, seguridad social, colegios profesionales y sectores claves.
Se incorporaron personas sin experiencia en gestión sanitaria.
«Hoy han pasado ya más de dos meses y medio, y el comité no ha cumplido ninguna función efectiva. No hay hoja de ruta, no hay decisiones, no hay resultados», dijo.
No se puede dirigir la salud pública del país con estructuras improvisadas ni con asesores que desconocen cómo funciona el sistema. La salud no se maneja con discursos ni con fotos de reuniones, sino con planificación, gobernanza, conocimiento técnico y articulación real.
Inseguridad
Sobre este tema, Rosero sostuvo que la crisis de seguridad en el sistema de salud no puede seguir siendo tratada con improvisaciones, los hospitales necesitan seguridad real y permanente, no solo presencia temporal o decisiones simbólicas.
Lo primero es activar servicios de seguridad privada especializada, con personal realmente capacitado, con respuesta disuasiva y protocolos claros de actuación. A esto debe sumarse la creación de comités de crisis hospitalarios que funcionen de manera efectiva, y no solo en papel.
Además, es urgente definir hospitales centinela en las principales ciudades que cuenten con vigilancia policial o militar las 24 horas, para atención de pacientes de alta peligrosidad, para prevenir situaciones como las que se presentaron recientemente en el hospital General Monte Sinaí.
«Hacemos un llamado al Presidente de la República: Necesitamos sensibilidad real con el sistema de salud. Esta debe ser una prioridad nacional, no puede continuar desatendida», anotó.
Consulta
En la parte político y coyuntural, Rosero adelantó que los médicos están de acuerdo con las preguntas de la consulta popular; son coherentes, pero si de verdad se quiere fortalecer el sistema, se debe garantizar con recursos permanentes del Estado un incremento anual que lleve la inversión en salud pública al menos del 4% al 5.3% del PIB.
«Si sumamos el aporte del sector privado complementario, deberíamos llegar al 6.5% del PIB, como recomiendan los estándares internacionales. Hoy no estamos ni cerca de esa cifra», remarcó. (I)
