Manta, Manabí
El asesinato de un menor de apenas 12 años es la muestra de la brutalidad con que actúan los grupos criminales que operan en Manabí. La Policía investiga el hecho, pero hasta hoy, domingo 1 de febrero de 2026, no habían resultado de las pesquisas.
El hecho de sangre que cobró la vida de Anderson Mero Salvatierra, ocurrió el sábado 31 de enero de 2026, en el barrio Jocay de Manta, calles J8 y J13.
Según medios locales, el niño se desplazaba a bordo de una motocicleta cuando fue interceptado por sujetos armados. Sin mediar palabra, los atacantes abrieron fuego, impactando al menor en al menos cuatro ocasiones.
El cuerpo quedó tendido boca abajo sobre la acera, a escasos centímetros del vehículo en la que circulaba. Vecinos del sector, alarmados por las múltiples detonaciones, salieron de sus viviendas para encontrarse con la escena.
Entre gritos de dolor, la madre del menor se aferraba al cuerpo sin vida de su hijo, protagonizando momentos que estremecieron a vecinos y transeúntes.
Personal de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased), acordonaron el área altamente transitada para recolectar indicios balísticos.
Con este suceso, el distrito Manta, Montecristi y Jaramijó alcanzó los 58 asesinatos, así confirmándose que este sector de Manabí está viviendo su inicio de año más violento de su historia. (I)
