Qué pasaría en la cárcel El Encuentro si el ente de control penitenciario, se encarga de la administración.
Redacción Quito
El sistema carcelario del país sigue con actos irregulares. Ahora, el correísta Santiago Díaz, preso por violación sexual a una menor de 12 años, desde hace tres meses experimenta de traslados a la «carta» a un centro de salud en Conocoto, donde su concuñado, Andrés Vinueza, es el director.
Los traslados son diarios y se hacen con la anuencia del SNAI y no es una coincidencia que él pase varias horas del día en este lugar antes que en la Cárcel 4, donde se supone debe estar cumpliendo la prisión preventiva.
En la 4, Santiago Díaz se pasea, almuerza y recibe visitas mientras su dispositivo de seguridad que el Estado le ha asignado, espera.
Sus influencias hacen que él reciba tratamientos médicos, según constan documentos, por varias enfermedades que lo tienen y lo mantienen fuera de su celda y custodiado. Su primera entrada a este centro de salud fue el 29 de octubre del 2025, aduciendo múltiples dolencias como malestar estomacal, enfermedad coronaria, hipertensión, gastritis y hasta dolor del manguito rotador.
También recibe visitas diaria de su esposa e hijos, quienes han hecho de la oficina del director del centro médico el lugar para estar con el detenido.
Así hace uso de los recursos del Estado mientras espera la audiencia de juicio que está fijada para finales de marzo.
La abogada de la menor abusada sexualmente se mostró indignada por el trato que el Estado le otorga al exasambleísta procesado. “Esto nos tienen que dar explicaciones las autoridades, nos tiene que dar explicación el director, nos tiene que dar explicación el Ministerio de Salud y nos tiene que dar explicación el SNAI y, por ende, también el director o directora de la Cárcel 4 de Quito”, manifestó María del Mar Gallegos.
Díaz, quien es además un informante de Fiscalía en otros casos como Caja Chica, que investiga el origen de los fondos de la campaña de sus ex líderes de la Revolución Ciudadana, tiene dispositivos de seguridad que se han ido modificando.
Unos días eran guías penitenciarios y desde que delata a sus ex compañeros, el cerco de seguridad incluye motos policiales, guías penitenciarios y militares, que lo llevan en tanqueta siempre al mismo lugar donde tiene la comodidad de la que otros presos carecen. (I)
